Haters gonna hate, o como todo el mundo debe criticar todo.

Hace 2 días se estrenó en nuestro país el juego móvil Pokemon Go, el cual, luego de casi un mes de haberse estrenado en casi todo el mundo, dio tiempo suficiente para generar expectación de sobra, hype para algunos, tiempo para generar contenido en contra en el caso de otros, como sea, el juego no iba (y no lo hizo) a pasar desapercibido.

El juego consiste basicamente en la unión de Realidad Aumentada (usar la cámara del móvil para generar un contexto virtual) con la tecnología GPS, en resumen es “sal y atrápalos a todos”. El asunto es que ya a principios del 2000 Pokemon ya dio mucho de qué hablar, que “los monos chinos son satánicos”, que “causa convulsión en los niños”, etc etc. Este debate se mantuvo, aunque latente, tranquilo por casi 15 años, ya que la franquicia en si evolucionó, arrastrando a los más fanáticos y, en conjunto con una oleada de franquicias asiáticas, para los detractores pasó a ser solo uno más del montón, no tenían ni ganas ni material como para criticarlo en específico. El asunto es que Pokemon Go vino a resucitar la primera generación de Pokemons, esa que los puristas (me incluyo) tanto esperabamos ver de vuelta, que ya no fuesesn 100000 sino que solo 151 los pokemons a contar. Entonces, volviendo a la vida esa franquicia nueva y fresca de los 2000, volvio el ejército de detractores.

Dejando de lado la legión de críticos hacia el contenido de pokemon (son eso, críticos, tienen argumentos, nada que decir) nos podemos centrar en los críticos del juego en si. Y es que la gente no puede encontrar nada mas grotesco que ver (nos) a todos los jugadores/gamers/pokefanáticos/geeks/raritos salir de sus dormitorios y jugar en el mundo real. Todos (o casi) se pasan con el celular en la mano todo el día, inmersos totalmente en él, en la micro, caminando, en el trabajo, almorzando, en la cama, en la iglesia, EN TODOS LADOS, pero si el que lo hace lo hace ahora con la excusa de jugar Pokemon Go, consideran esto como el fin del mundo, merecedor de vergüenza y juicio social.

Mi pregunta es, tan necesitada está la gente de criticar lo nuevo? lo distinto? incluso lo “normal”? aún sin mayores argumentos la gente tiene la necesidad de hablar de todo, como las viejas copuchentas de la novela de la tarde, mas que de su propia vida hablar de lo que el otro hace. Banderas de crítica he distinguido dos principales:

  • Es que es muy infantil: Gente? Si su niño interior murió porfavor no intente matar el mio, disfruto viendo Jorge el Curioso, disfruto tirándome el suelo a jugar con mis primos, disfruto comer en el McDonald, disfruto jugar en el barro, disfruto jugar y ver Pokemon, por qué esto tiene que ser incompatible con leer a Nietzsche, debatir sobre política en una sobremesa de domingo, disfrutar del silencio o tener un IQ alto? Mal ahí.
  • Es que la gente anda viciada de su móvil en la calle: Ok, eso no es positivo, pero es culpa del juego? la gente mal educada que sale a comer y en vez de conversar está en su celular lo hará con o sin Pokemon Go, la gente que es atropellada (o choca) por ir en su movil, lo hará con o sin el juego. Si usted sabe controlarse, si usted es educado, si usted tiene cultura vial, lo hará también con el juego. Por qué limitar una cultura gamer a un cuarto oscuro? Sacar estos juegos al mundo real, forzando el encuentro físico, disfrutar de la plaza, del sol, no sé… según yo es una revolución en la industria de los videojuegos de lo mas positiva.

Pertenezco a la Generación Y, los Millenials, crecí en democracia, una generación “libre” (ojalá lo fuese realmente) de prejuicios, libre de la polarización política, más abierta de mente, más interconectada. Por favor, si usted está en contra del juego piénselo bien, piense en sus argumentos, piense en el peso de estos, y si considera consistente su opinión, sea prudente en dónde y a quién dársela. Tiene el derecho a tener la opinión que sea (incluso sin argumentos) pero no tiene el derecho a agredir a quien no piensa como usted, a dar su opinión cuando y donde sea (o sea, ese derecho si lo tiene, pero en una sociedad civilizada la idea es respetar la libertad ajena).

Los que odian odiarán lo que sea, como sea, y cuando sea. Hágase un favor, no odie, haga el amor, no la guerra.

peace-a-chance